Nota importante

Hemos recibido quejas de gente que no sabe comentar en el blog, para ello creo este pequeño tutorial, vereis que no es difícil:

1º Al final de cada entrada, vereis escrito en amarillo: "Publicado por Clamor" seguido de "x" Clamoradas. Cuando pasais por encima de clamoradas, vereis que es "pinchable", pinchais y se abrirá otra página con un cuadro de texto. Ahí puedes poner tu comentario.

2º Una vez hecho el comentario, un poco más abajo en la misma página, te pedira que verifiques un código. Sólo se trata de escribir en la caja de texto que hay justo debajo el código que ves arriba.

3º Si quieres y tienes, puedes identificarte con tu cuenta de Google, para ello metes tu usuario y contraseña y tu comentario aparecerá firmado. Si no, puedes poner tu nombre al final del comentario y será suficiente. Si no tienes cuenta en Google, sáltate este paso.

4º Pincha en Publicar comentario. Y... ¡Tachán! Ya está.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Avanti... ¡Sempre Avanti!

Avanzamos ¡y de qué manera!

Empezamos con una exposición de razones de me gustaría/no me gustaría estar muerto porque…

Y escuchamos cosas tan curiosas como las siguientes (entiéndase el tono irónico tanto en las razones como en los comentarios):

- No me gustaría estar muerto porque no habría chicas y me aburriría mucho
- Pero…, si está Chus.
(Carcajada general. Sin comentarios)

- Tengo más miedo a la vida que a la muerte.
- Maldita emo…
(Risas)

- Me gustaría estar muerta para no tener problemas.
- ¿Y es que estar muerto no es un problema?
(¡Jo!, y tanto…)

- A mí no, porque no podría estar con mis amigos.
- Bueno, ¿y si se mueren ellos también?
- ¡Llévatelos contigo!
(¿Te imaginas?)
También escuchamos que querían conocer a “La Parca” o quitarle el sitio al barquero, y es que ya se sabe, en época de crisis, todo les vale a estos “Clamorosos”
Se intentó hacer algún tipo de improvisación por relevos, para sacar propuestas de los tormentos que se podrían vivir en nuestro particular infierno. Al no llegar a ningún puerto, abortamos la misión.

Llegamos a las improcreaciones, de dónde siempre sacamos mucho material para la obra.

Vimos una versión de “aterriza como puedas” en la que el avión cruzaba el mundo real, para llegar al paraíso, los personajes de abordo eran todos santidades y celebridades de la iglesia, excepto uno, que secuestrando el avión pide ser llevado al infierno. Tras la tensión y seriedad inicial, los pasajeros van adaptándose a lo que será un futuro algo más calido y seguramente divertido. El pobre San Pedro, queda esperando la llegada del avión a las puertas del cielo.

En el segundo grupo, vimos como una Eurídice busca a Orfeo.

Tras preguntar en una tienda y no conseguir dato alguno, se lleva un alma del escaparate a pesar de ser advertida de que esa alma, es un poco problemática. Momentos después la dueña se deshace del alma por no aguantar más sus travesuras. Aparece Orfeo en busca de Eurídice y encontrándose de frente con el alma, que asegura ser ella, Eurídice. Tras negarse a regresar al mundo de los vivos, Orfeo se marcha con desilusión. La dueña del alma regresa y le pregunta si vio a Orfeo, obteniendo la negativa por respuesta.

Cansada de mentiras y de su carácter apático y borde la devuelve a la tienda donde la alma queda almacenada en un rincón.

La prensa sensacionalista llega al infierno con la tercera impro, un reportero de lo más divertido y resuelto entrevista al más famoso actor porno del infierno.

Tras un rápido recorrido tanto a su carrera como a su pequeño negocio en el inframundo, vemos como la vida de este personaje no es tan perfecta como podría parecer. El reportero quedando abandonado por el cámara al que le surge una urgencia, decide seguir con el reportaje el solo, micrófono y cámara en mano. La historia acaba siendo perfectamente valida para las tertulias de los programas de televisión como “El diario de Patricia” sólo que a pie de calle.

En la segunda ronda de improcreaciones, Orfeo nos lleva ante un Caronte que vuelve a quedarse sin cobrar el transporte. Llega así hasta cerbero, que esta vez tiene 3 cabezas y un tumor.

Cada cabeza propone un acertijo que Orfeo va resolviendo. El tumor enfadado por no haberle dejado preguntar, se separa de Cerbero con gran esfuerzo y queda pegado ¡a la cabeza de Orfeo! Orfeo, encuentra a Eurídice y la pide regresar al mundo de los vivos, para ello han de visitar a Hades y Perséfone. El tumor al detectar un cráneo cerca, se cambia de portador ¡acabando en Hades!

Hades se niega diciendo “ya estáis viviendo en el infierno” a lo que Orfeo replica “No, estamos muriendo en el infierno” Orfeo se lleva un bofetón y Caronte, se lo lleva detenido.

En el segundo grupo asistimos a la segunda parte de la historia de Eurídice y la tienda de almas. Donde un grupo de reporteros entrevistan a Eurídice por no haber querido volver al mundo de los vivos. Eurídice, no entendiendo nada, vuelve a la tienda de las almas y tras desempolvar la que se llevó descubre que ella fue quien denegó la propuesta de Orfeo. Eurídice quiere matarla. Pues según los periodistas, una vez desaprovechada la oportunidad, no tienes otra.

El tercer grupo nos muestra la “secuela” del reportaje a pie de calle en “El diario de Mario” dónde la invitada no es otra que la famosísima Eurídice.
Sorpresa tras sorpresa vamos conociendo a la mejor amiga de Eurídice y a su enemiga. Más adelante llega Orfeo, quien no reconoce a Eurídice.
Como colofón final, nos presentan a Aristeo. Orfeo huye, y el presentador le recrimina, que siempre fue un cobarde.

Como veis, el tiempo no se mide igual, depende de los sitios, y de la compañía. Pues nuestros pequeños grandes actores piensan todas estas historias en 5 minutos escasos. Y entre gritos y enfados fugaces crean cosas tan divertidas como estas.

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